Archive for the ‘literatura’ tag
Las aventuras del inspector Villaociosa
Después de mucho trabajo realizado, de muchos meses de esfuerzo, tengo el placer de presentar ante todos vosotros, queridos amigos, enemigos, lectores, críticos y no tan críticos, mi última obra, que acaba de ser publicada por Ediciones Amaniel: Las aventuras del inspector Villaociosa.
Con esta obra intenté crear un personaje que os hiciera reír, con el que podáis pasar unas cuantas horas de lectura entretenida y agradable. Se trata, por tanto, de una obra en clave de humor, en la que trato de emplear un estilo directo (la obra tiene una gran cantidad de diálogos que agilizan la acción) con el que creo que consigo que la trama sea más amena y más fácil de llevar. Por desgracia, en estos tiempos que corren, no nos sobra el tiempo para leer. Leemos cuando podemos, que suele ser a última hora del día, después de muchas horas de trabajo, o en los incómodos desplazamientos diarios en los que perdemos tanto tiempo. Bajo esas circunstancias, estimado lector, creo que Las aventuras del inspector Villaociosa se desenvuelve a la perfección, y logra su principal objetivo, que no es otro que el de hacerte pasar un muy buen rato; hacerte sonreír.
¿Cómo adquirir la obra? Es muy fácil. Podéis solicitarla en vuestra librería favorita o comprarla en la web de la editorial. También podéis comprármela directamente a mí. Siempre podemos quedar a tomar un café (o un carajillo sin café, como el querido inspector) y charlar un rato. Así podréis llevaros la obra firmada, y disfrutar de mi compañía que, según decía mi abuela, es muy agradable. El precio de cada ejemplar son 14 euros. También puedo enviaros, si lo preferís, el ejemplar firmado y dedicado por correo postal (al coste del ejemplar hay que añadir el de los gastos de envío). Podéis poneros en contacto conmigo a través de mi dirección de correo (juanjo.escribano ARROBA gmail.com), o través de Twitter (jujox). Os lo pongo fácil, ¿verdad?
Ahora os dejo con la sinopsis de la obra.
Tomás Villaociosa de la Endrina, inspector de policía con métodos algo peculiares, se enfrenta a dos de los casos más interesantes de su carrera: El robo del nombre de un joven
y el robo del tiempo de la señorita Reina Atroz. El inspector, lejos de asombrarse con los acontecimientos, comenzará una serie de alocadas investigaciones
que le llevarán a conocer a los personajes más curiosos y estrambóticos de la ciudad.Una obra directa y ágil, que tiene como principal misión divertir
al lector, arrancarle una sonrisa y hacerle pasar un rato entretenido y agradable.
Un abrazo.
Ejercicio de improvisación literaria: La bala disparada.
Un escritor escribe. A veces uno escribe una novela (dentro de poco os informaré de novedades) y otras veces, simplemente, uno escribe por escribir; para ejercitarse. Aquí os dejo uno de esos textos que surgen de un ejercicio de improvisación, entrenamiento de escritor, que hicimos en la tertulia literaria a la que tengo el placer de asistir con Daniel Dimeco.
Duración del ejercicio: ocho minutos.
Tema: Imagina que eres una bala que acaba de ser disparada. Describe lo que ves, lo que sientes.
Esto es lo que salió.
Escucho la detonación justo detrás de mí y noto la fuerza brutal que me empuja sin que yo pueda evitarlo. Es mi momento, mi destino. Nací para este instante.
Al principio todo es oscuridad y un ligero olor a pólvora quemada invade la estancia. Una afilada muesca metálica roza contra mí y araña mi brillante cuerpo, pero yo continúo mi viaje impulsado por la fuerza brutal.
De repente todo es luz. Atrás dejo la oscuridad del cañón y vuelo libre, directa hacia el objetivo. Siento el aire a mi alrededor mientras giro alegre. Pienso en mi objetivo. ¿Será duro? ¿Será blando? Por fin, a lo lejos, lo vislumbro. Me acerco a él inevitablemente.
Poco a poco me noto caer. La fuerza inicial desaparece y otra, que surge de la tierra, me atrae hacia sí. Mi flamante trayectoria ya no es recta. Veo el suelo cada vez más cerca, y mi objetivo ya casi no está en mi línea de visión.
Caigo. Me noto caer. Siento un dolor agudo en mi carcasa metálica. La tierra me araña, me frena. Ya no vuelo por el aire. Ya no soy una bala.
Saludos
Amor constante más allá de la muerte (Francisco de Quevedo)
Ha pasado ya más de un año desde que escribiera unas líneas dedicadas al amor en la literatura, aquella tarde de noviembre. Mencioné a Neruda, hablé de Bécquer, incluso cité a la mismísima RAE, que se atrevía, y se atreve, a hablar de sentimiento intenso del ser humano, tratando de explicar con unas escasas palabras acertadas una certeza que tal vez sea inexplicable, al fin y al cabo.
En estas lides andaba yo, buscando en la literatura ese algo más que nos hace hombres, un paso más allá del sapiens sapiens, cuando me reencontré, qué suerte la mía, con este soneto de nuestro querido Francisco de Quevedo, que tituló “Amor constante más allá de la muerte”:
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;
Mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido:
Su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
Decidme, amigos. ¿No son estos catorce endecasílabos, que forman soneto, unos de los más bellos jamás escritos? Nos habla el maestro Quevedo del amor puro, verdadero, que atraviesa la muerte; de la cálida llama que, aún en la más fría noche del alma, en su último suspiro, permanece viva, ajena a las putrefacciones carnales.
Qué hermosura, qué belleza en catorce versos. Qué lección para los que intentamos hacer literatura. Qué inalcanzable genio el de don Francisco. Tal vez debiera la RAE rendirse, y acabar sustituyendo la definición de amor por esta genialidad que será, seguro, eterna.
Dichosa literatura dichosa
Hace años, muchos años, la literatura era eminentemente oral. Pocos eran los dichosos que sabían leer, y muchos menos los que sabían escribir, así que los escritores, los juglares, los trovadores, iban de pueblo en pueblo ganándose la vida recitando, interpretando los textos que ellos mismos, u otras personas, habían escrito.
Hoy, salvo algunas excepciones, la mayoría de la población sabe leer, y puede disfrutar del proceso de lectura, que se ha convertido en una acción solitaria, individual y, normalmente, silenciosa.
Pero ocurre que, a veces, los escritores sentimos la necesidad de ser juglares de nuestra propia obra, y necesitamos leerla, recitarla, interpretarla (y me consta que hasta cantarla) para que vosotros, lectores, seáis espectadores de la obra. Y eso es lo que va a ocurrir el próximos jueves, 7 de julio de 2011, en la taberna La Dichosa, en Madrid. Ese jueves, amigos míos, a eso de las 19:30, y en la citada taberna, leeré parte de mi obra para todos los que queráis pasar un rato escuchándome.
Leeré relatos de Días, y algunos relatos y poemas no editados hasta el momento, y aprovecharé, siempre que vosotros queráis, y en la medida que lo deseéis, para mantener una charla distendida con el público.
Os espero.
Lugar: Taberna La Dichosa. Calle Bernardo López García, 11.
Día y hora: Jueves, 7 de julio de 2011, a las 19:30.
Mapa del sitio:
Belleza y dulzura en la literatura
… Solamente quiero decir que el poeta que hiciere dulces sus versos con la moción de afectos, habrá dado en el blanco y en el punto principal del deleite poético, y que la dulzura de los versos encubrirá muchas faltas a la belleza. Bien es verdad que si éstas fueran tales y tantas que oprimiesen la dulzura, en tal caso, como la conmoción interrumpida y debilitada por lo afectado y artificioso de la belleza no será bastante para que el corazón se niegue a la oposición del entendimiento, será preciso ceder a la razón y desaprobar una dulzura tan defectuosa.
Ignacio Luzán. La poética o reglas de poesía en general y de sus principales especies (extracto del libro II, capítulo IV. Del deleite poético y de sus dos principios: belleza y dulzura).
Diferencia Luzán, recuperando el pensamiento clásico, la belleza y la dulzura en la poesía, y por extensión de la palabra en toda la obra literaria. Si bien la belleza se explica por la energía, la brevedad, la claridad, la utilidad o, en general, por la luz que da brillo a la verdad del texto, la dulzura se explica por los sentimientos y afectos que el mismo provoca en nosotros. Qué gran verdad me parece ésta, pues ¿no es bien cierto que incluso la obra mejor ejecutada, verso o prosa, nos pasa desapercibida si no es capaz de remover los más profundos cimientos de nuestro espíritu, de nuestra emoción?
Evidente es que, como acierta Luzán, la dulzura no será suficiente para obrar el milagro poético, pero será necesaria, de un peso tal como la belleza. Qué puedo esperar de mi obra si soy incapaz hacerte sentir, de modificar tu ánimo, de arrancarte del reposo de lector y llevarte donde quiero, de hacer, al fin, poesía.
Sin ti, yo no soy yo.
¿Por qué escribes? Es la pregunta que todo aquel que se adentra en el doloroso bello mundo de la literatura recibe varias veces en la vida, disparada a veces casi a quemarropa, tratando de hacer desbarajuste tal en las ideas del pobre autor que casi hubiera preferido no escribir aquel primer relato, maldito sea esté donde esté.
Escribo, sí. Escribo e invento historias, cuentos, fábulas, argumentos que salen de lo más profundo de mi cabeza, y que doy vida, con mayor o menor éxito, a base de palabras, frases y composiciones, más o menos complejas. Y, ¿por qué escribo?
Yo también me lo pregunto a veces. ¿Por qué escribo? ¿Para quién escribo? Sartre lo deja bien claro en su obra ¿Qué es la literatura? No se escribe para uno mismo. Se necesita al lector. No hay arte nada más que por y para otro. Y yo, tal vez urgido por la necesidad de encontrar una respuesta, no puedo evitar acogerme al filósofo, agarrarme a sus palabras, asirme a sus verdades, arroparme con las mantas de su gran verdad. Escribo para ti. Es verdad. No escribo para mí, ni para dejar un montón de hojas en un polvoriento baúl, en el desván de una destartalada vieja casa que ni siquiera es mía. Escribo para que lo leas. Sin ti, lector, nada de esto tiene sentido.
Cuando me siento delante del teclado, con la compañía de unos personajes que acabo de inventar, no espero otra cosa que saber conducirlos con arte, con elegancia y tino hasta el centro de una diana que imagino dibujada en tu corazón, en lo más profundo de tu ser. A veces acierto, y otras fallo. Pero todas, créeme, todas las flechas vuelan directas a ti. Busco herirte, hacerte daño, provocarte risas. Quiero que ames al bueno, y que odies al malo. Que te rías con el gracioso, y que dudes con el raro. Quiero que mis personajes te acompañen desde la primera palabra hasta la última. Quiero que te creas mi fábula, aunque los ratones hablen. Y quiero que te encuentres conmigo en ese pedacito de texto donde, ya lo sabes, te espero siempre.
Así que, si algún día quieres saber por qué escribo, sólo tienes que leer. Sin ti no hay relato. Sin ti no hay libro. Sin ti, lector, yo no soy yo.
I Jornada literaria organizada por Ediciones Antígona
La editorial Antígona organiza la primera jornada literaria orientada a escritores noveles en su nueva sede de la calle Prim, número 15. Se trata de un encuentro de nuevos escritores, una tertulia literaria en un ambiente distendido donde podréis (podremos) hablar de lo que más nos gusta: literatura. También podéis aprovechar para enseñar vuestros textos a la editorial, que serán bienvenidos.
En este primer encuentro yo mismo romperé el hielo presentando mi obra Días, editada en 2010 por la propia editorial Antígona, en su colección Kairós.
Si estás interesado, aquí tienes más información. Iré actualizando la información en este blog. Espero veros por allí a todos.
Un abrazo
Actualización: Ya tenemos fecha para la jornada literaria. Será el 11 de febrero a las 19:00h en la sede de la editorial (Calle Prim, número 15, en Madrid). Copio literalmente el mensaje de la editorial al respecto:
Este encuentro está pensado para todos aquellos que, siendo escritores o no, quieran establecer un punto de encuentro para debatir y poner en común temas relacionados con la literatura, y busquen un espacio creativo para compartir lecturas y textos. Inscríbete de forma gratuita en eventos@edicionesantigona.com
